Crecen reacciones contra demócratas traidores del Senado estatal

Crecen reacciones contra demócratas traidores del Senado estatal

Published: 
February 2017

La división entre los demócratas tradicionales en el Senado estatal y los miembros de la Confe-rencia Independiente Demócrata (Independent Democratic Conference, IDC), que se han ali-neado con los republicanos, se ha transformado en guerra civil. De repente la decisión del presidente de la IDC, Jeff Klein, de fortalecer a los republicanos en la época de Donald Trump se ha vuelto una cuestión política importante, y ha hecho sonar cada vez más huecas las declaraciones de la IDC que su alianza con ellos hace posible promover políticas “progresistas”.

Esta lucha es importante para los inquilinos porque los republicanos del Senado son propiedad de la industria de bienes raíces de la Ciudad de Nueva York, y la IDC ha colaborado con ellos para echar abajo nuestras leyes cada vez más débiles de protecciones de alquiler. 

El arreglo de Klein con el Líder de la Mayoría republicana John Flanagan (condado de Suffolk) incluye regalar a los ocho miembros de la IDC cargos de poder, despachos más grandes y presupuestos de personal más grandes. En enero, Flanagan nombró a la recién elegida demócrata Marisol Alcantara de Manhattan presidenta del Comité de Trabajo, y Jesse Hamilton, quien desertó de los demócratas para unirse a la IDC en noviembre, presidente del Comité de Bancos.

También parece que Klein (Bronx-Westchester) y Flanagan están recurriendo a fondos dudosos para ayudar a miembros de la IDC a comprar apoyo en sus distritos. Recientemente, Hamilton ha ofrecido $25,000 en fondos estatales a varias organizaciones comunitarias en su distrito del centro de Brooklyn.

El traidor más reciente es Jose Peralta de Queens, quien desertó para la IDC el 25 de enero. Tantos de sus votantes se quejaron de esto que a regañadientes él acordó convocar una reunión pública el 3 de febrero para explicar su decisión. No emitió ningún aviso para el evento, pero la noticia cundió rápidamente de boca en boca y medios sociales, incluido un creciente listserv del vecindario.

La muchedumbre en el Centro Judío de Jackson Heights colmó la sala, mientras más de 100 personas tuvieron que quedarse afuera, golpeando las ventanas y coreando “traidor” y “no IDC”. Docenas de policías detrás de barricadas los mantenían alejados. Dentro, votantes enojados acusaron a Peralta de fortalecer a los republicanos y el programa de la extrema derecha de Trump. Peralta siguió pidiendo a los asistentes “mantener la mente abierta” y ver lo que puede lograr por medio de la IDC. La mayoría de sus comentarios fueron recibidos con abucheos e insultos.

Dos miembros de la IDC, Hamilton y Diane Savino (Staten Island-Brooklyn), asistieron para apoyar a su colega, pero Hamilton huyó rápidamente. Luego mintió a un reportero del New York Times, aseverando que ninguno de sus votantes se había quejado de su deserción. Savino se quedó hasta el final, frunciendo el ceño en la primera fila. Peralta salió por la puerta de atrás para evitar a los manifestantes.

Después, Peralta acusó a los demócratas tradicionales de mandar “agitadores externos” para interrumpir su reunión pública. Sin embargo, las únicas obvias personas externas eran un pequeño grupo de jóvenes becarios políticos sosteniendo pancartas a favor de la IDC.

 

¿Cómo pasó esto?

Durante cinco años, Jeff Klein y sus compinches no han sido castigados por acostarse con los republicanos. Esto fue posible porque mucha gente pone poca atención en el gobierno estatal, o al menos la legislatura, y la cobertura mediática de miembros individuales es limitada.

Los republicanos han tenido dificultades para mantener una mayo-ría en el Senado de 63 miembros, ya que Nueva York se ha vuelto un estado más demócrata. Veinte años atrás, había seis senadores estatales republicanos de la Ciudad de Nueva York; hoy, hay dos. Los demócratas ganaron una mayoría de 32 a 31 en noviembre pasado, pero uno de los 32 es Simcha Felder de Brooklyn, quien oficialmente se reúne con los republicanos y les da su voto número 32. La camarilla de demócratas tradicionales sólo tiene 23 senadores.

Dos cosas han apoyado la mayo-ría de los republicanos: dinero de la industria de bienes raíces y la traición del Gobernador Andrew Cuomo en 2012, cuando permitió a los republicanos del Senado tergiversar las líneas de distritos electorales hasta los comicios de 2020. Cuomo también colaboró con Klein para urdir la alianza IDC-republicana en la sesión legislativa de 2013-2014, permitiendo a los republicanos controlar la cámara a pesar de que los demócratas habían ganado una mayoría de 33 a 30 en las elecciones de 2012. Todos en y alrededor del gobierno estatal entienden que Cuomo no quiere un Senado controlado por los demócratas.

Klein ha aprovechado la desmo-ralización entre los demócratas tradicionales al robar sus miembros agresivamente. Por supuesto, todos los reclutados de la IDC han negado vigorosamente que su deserción tenga algo que ver con dinero o beneficios. La línea oficial ha sido que los demócratas no han ganado victorias progresistas, y la IDC ha convencido a sus aliados republicanos a promulgar un aumento en el salario mínimo del estado y licencia familiar pagada.

No mencionan que estos resultados eran débiles compromisos de propuestas demócratas. Tampoco quiere la IDC hablar de legislación introducida por sus aliados derechistas, incluidos un proyecto de ley reciente que obligaría a universidades a compilar un base de datos de estudiantes extranjeros y otro que obligaría al Alcalde Bill de Blasio a entregar solicitudes para la tarjeta de identificación municipal al gobierno de Trump.

Ahora la IDC está jugando la carta del racismo, aseverando que críticas de los tres más recientes miembros, dos latinos y un afroamericano, son racistas. Los otros cinco: Klein, Savino, Tony Avella (Queens), David Carlucci (condado de Rockland) y David Valesky (Syracuse) son blancos. La diferencia es que los votantes de Alcantara, Hamilton y Peralta son de tendencias izquierdistas, y la enorme reacción de base a Trump se ha extendido a ellos. 

La presión sobre la IDC se ha vuelto tan enorme que el 8 de febrero, Savino dijo a un reportero de Kings County Politics que la solución al punto muerto sería que la líder demócrata Andrea Stewart-Cousins (Westchester) renunciara e hiciera líder a Klein. Felder dijo a reporteros que si la IDC volviera al redil, él estaría dispuesto a considerar unirse otra vez a sus colegas demócratas.

 

Lo que está en juego para inquilinos

Mientras los republicanos son cautivos de la industria de bienes raíces, Jeff Klein está igual de endeudado con los caseros. Los informes de sus fondos de campañas electorales revelan que él toma montones de dinero proveniente de la industria de bienes raíces. El agosto pasado recaudó, y gastó, más de $500,000 en gastos independientes del brazo político de la  IDC para ayudar a elegir a Alcantara, quien ganó una elección primaria de cuatro contrincantes con un 33 por ciento de la votación. La mayoría de este dinero vino de la industria de bienes raíces y los multimillonarios de fondos de cobertura que están detrás de los ataques en contra de la educación pública.

Klein ha rehusado patrocinar alguno de los importantes proyectos de ley a favor de inquilinos en Albany. Uno de estos revocaría la laguna legal de desalojo de “alquiler preferencial”, que permite a los caseros asestar a inquilinos con estabilización del alquiler aumentos de varios cientos de dólares en el momento de la renovación de sus contratos. Hubo dos reuniones comunitarias en la primavera pasada en la parte del noreste del Bronx de su distrito, donde inquilino tras inquilino testificaron que habían sido forzados a abandonar sus apartamentos estabilizados a causa de aquellos aumentos del alquiler. Diane Savino también ha rehusado poner su nombre en el proyecto de ley, aunque según la Oficina Independiente del Presupuesto, un 45 por ciento de los inquilinos con alquiler estabilizado en Staten Island tienen alquileres preferenciales, y por lo tanto están en peligro de ser desalojados.

Cuatro miembros de la IDC son patrocinadores del proyecto de ley, introducido por Liz Krueger (Manhattan): Alcantara, Avella, Hamilton y Peralta.

¿Qué harán estos senadores para persuadir a su líder a que convenza a John Flanagan dejar que este proyecto de ley salga del comité y se apruebe? Si llega al pleno del Senado, para los dos republicanos de la ciudad, Marty Golden (Brooklyn) y Andrew Lanza (Staten Island), sería difícil votar no.

 

Un nuevo sitio de Web, noIDCny.org, tiene detalles de futuras acciones en contra de miembros de la IDC.