¿Pueden los inquilinos ayudar a volver el Senado Estatal azul?

¿Pueden los inquilinos ayudar a volver
el Senado Estatal azul?

Published: 
October 2016

Ya que pocas semanas quedan para los comicios del 8 de noviembre, los inquilinos están anticipando los resultados con ansiedad. No sólo si nuestro próximo presidente será un desquiciado, racista, quizás-multimillonario fanfarrón o un halcón millonario al servicio de Wall Street, sino también si los demócratas podrán captar el control del Senado Estatal de Nueva York, resultado que haría posible revertir la eliminación progresiva de nuestras leyes de regulación de alquileres, que están en peligro.

Ya que este es un año de elecciones presidenciales, se espera que el número de participantes entre los votantes demócratas sea grande. En 2012, los demócratas ganaron una mayoría de 33 a 30 en el Senado, pero se les negó el control cuando varios renegados se aliaron con los republicanos. En 2014, el número de participantes bajó por un millón, y tres demócratas vulnerables perdieron sus escaños, dando a los republicanos una estrecha pero clara mayoría de 33 a 30.

Este año, las contiendas decisivas están en el condado de Nassau, el Valle del Hudson y el oeste de Nueva York. No hay contiendas competitivas en la Ciudad de Nueva York, donde solamente dos republicanos tienen escaños en el Senado, y uno de ellos, Marty Golden de Brooklyn, ni siquiera tiene un contrincante demócrata. 

Los demócratas del Senado, encabezados por Andrea Stewart-Cousins del condado de Westchester, han reclutado un fuerte grupo de candidatos, y han hecho un buen trabajo en el campo de recaudación de fondos. Sin embargo, los republicanos tienen varias ventajas.

Primero, el gobernador Andrew Cuomo urdió un acuerdo en 2012 que permitió a los republicanos del Senado trazar los límites de distritos súper-partidarios que favorecen a sus propios titulares. En un estado donde los demócratas inscritos superan en número a los republicanos por 3 a 2, una redistritación imparcial inevitablemente resultaría en un Senado estatal demócrata.

Segundo, los republicanos del Senado han recaudado mi-llones de dólares de la industria de- bienes raíces y los multimillonarios de fondos de cobertura que están detrás de los ataques contra la educación pública y el derecho al voto. Esta inyección de grandes cantidades de dinero en nuestras elecciones se permite por los límites disparatados en contribuciones y otras caracte-rísticas flojas de nuestras leyes de financiamiento de campañas, que el gobernador y la legislatura han rehusado reformar.

Tercero, ya es claro que el Gobernador Cuomo quiere que el Senado sea controlado por los republicanos. Ayudó a tramar la alianza de 2012 entre los republicanos y la secesionista Confe-rencia Demócrata Independiente (Independent Democratic Confe-rence, IDC) que anuló a la mayoría demócrata. En 2014, prometió ayudar a su partido a recuperar la mayoría, pero hizo una campaña muy reducida para los candidatos demócratas y no compartió los millones en sus fondos de campaña. Él está haciendo lo mismo este año.

Cuarto, es posible que la influencia electoral de Hillary Clinton sea poco útil. Mientras las encuestas recientes revelan que ella tiene una ventaja aplastante sobre Donald Trump, esto es porque lo está abrumando en la Ciudad de Nueva York. En Long Island y el norte del estado, las mismas encuestas indican que Trump lleva la ventaja.

Los inquilinos están desempeñando un papel importante en estos comicios. Tenants PAC ha contribuido $52,000 a nueve candidatos demócratas, y está tratando de recaudar fondos para hacer más. Esto es una fracción de lo que la industria de bienes raíces echa en los cofres de los republicanos, pero aun así puede hacer una gran diferencia para ayudar a aspirantes con pocos recursos que están postulándose contra titulares del oficio de muchos años.

Tenants PAC también está reclutando a voluntarios para ir de puerta en puerta, hacer llamadas telefónicas y participar en esfuerzos para aumentar el número de participantes, el trabajo básico necesario para ganar elecciones, en cuatro contiendas en las cercanías de la ciudad: dos en el condado de Nassau y dos en Westchester.

Los repuntes demócratas más probables están en Nassau, donde Ryan Cronin es el contrincante del republicano titular de muchos años Kemp Hannon (el autor de las enmiendas para establecer el descontrol de viviendas disponibles en 1993) y otra contienda para un escaño vacante, donde el demócrata Adam Haber está enfrentando a la republicana Elaine Phillips. También hay posibilidades de ganar tres o cuatro escaños en el Valle del Hudson, la parte más rápidamente creciente del estado, y dos más en Buffalo y el Bloque del Sur. Dos titulares demócratas, George Latimer en Westchester y Todd Kaminsky en Nassau, también tienen que ganar su reelección.

 

El caso en contra de Andrew Cuomo

Los inquilinos, un electorado de base demócrata, han sido traicionados por nuestro gobernador demócrata, que recibe aún más dinero de la industria de bienes raíces que los republicanos del Senado. 

Además de la traición en la redistritación de 2012, nunca ha abogado por leyes de regulación de alquileres más fuertes. En su discurso sobre el Estado del Estado de enero de 2015, Cuomo ni siquiera mencionó que las leyes estatales de alquileres tenían que renovarse en junio de ese año. Eventualmente fingió apoyar la revocación del descontrol de viviendas disponibles, pero luego se conformó con insignificantes mejoras menores que trató de vender como la victoria más grande de todos los tiempos para los inquilinos. 

Si los demócratas toman control del Senado en enero, no tendremos que esperar hasta 2019, cuando nuestras leyes de alquileres estropeadas tienen que ser renovadas, para recomponerlas. Con las dos cámaras bajo el control demócrata, debemos de poder aprobar una legislación significativa a favor de los inquilinos, incluida la revocación del descontrol de viviendas disponibles, el vacío legal de alquileres preferenciales y la prima estatutaria de un 20 por ciento para viviendas disponibles. Pero tendremos que avergonzar a Andrew Cuomo hasta que haga lo correcto.

Las recientes acusaciones de corrupción contra miembros muy importantes de su personal pueden debilitar a Cuomo políticamente. Por cierto, los legisladores ya no le tienen miedo, como sí se lo tenían cuando era una figura poderosa durante los primeros años de su primer mandato.

 

¿Qué tal la IDC?

Los traidores de la Conferencia Demócrata Independiente complican las posibilidades del control demócrata. La IDC está encabezada por Jeffrey Klein, cuyo distrito solapa la frontera entre el noreste del Bronx y el condado de Westchester.

La historia de Klein es que inició la IDC porque estaba descontento con el liderazgo  demócrata “disfuncional”, especialmente después de 2009, cuando una alianza sorprendente entre el corrupto Pedro Espada y Hiram Monserrate y los republicanos saboteó la primera mayoría demócrata en el Senado en 48 años. Esto estancó toda legislación por varias semanas, hasta que fueron persuadidos a regresar.

En realidad, la creación de la IDC por Klein fue una simple maniobra para obtener poder después de su mandato desastroso como líder del Comité de Campaña de los Demócratas del Senado (Democratic Senate Campaign Committee, DSCC), su brazo de campaña.  

Klein ha querido ser el líder del Senado por muchos años. Durante el golpe de 2009, trató de armar una coalición con los republicanos que le hubiera nombrado líder. En los comicios de 2010, inyectó millones del dinero del DSCC en un intento de reelegir titulares centristas, apodados los “Kleiniacs”, de quienes él esperó que iban a apoyarlo, y tres perdieron sus escaños. Klein también dirigió $500,000 del DSCC a un necio esfuerzo para vencer a un republicano titular atrincherado en el norte del estado con un candidato que creía que iba a votar por él como líder.

Los demócratas perdieron su mayoría, el DSCC tenía deudas pendientes de $3 millones, y los colegas de Klein estaban furiosos. Lo reemplazó como líder del DSCC su enemigo acérrimo Mike Gianaris de Queens. Klein anunció la creación de la IDC escasas semanas después, en enero de 2011. Le tomó a Gianaris cuatro años saldar la deuda del DSCC. Más de una docena de senadores demócratas firmaron pagarés, personalmente garantizando el pago de deuda, para obtener $2 millones en préstamos que permitieron al DSCC funcionar. Klein no firmó nada.

Cuando los demócratas recuperaron la mayoría en 2012, Klein y Cuomo urdieron un arreglo con el líder del Senado republicano Dean Skelos en el cual él y Ske-los serían co-líderes, dejando a los demócratas fuera del poder. Cuando los republicanos recuperaron la mayoría en 2014, el poder de Klein disminuyó, pero la IDC mantenía una alianza con los republicanos que les conservó beneficios como personal y despachos más grandes.

Jeff Klein ha sido un fiel operativo de los caseros que da puro jarabe de pico en torno a los derechos de los inquilinos y sin embargo se niega a co-patrocinar legislación alguna a favor de ellos. Tony Avella de Queens es el único miembro de la IDC que ha puesto su nombre en proyectos de ley a favor de inquilinos. La lista de los que contribuyen a las campañas de Klein parece un “¿Quién es quién?” de la industria de bienes raíces.

 

La expansión de la IDC

La IDC actualmente consiste en cinco miembros: Klein, Ave-lla, Diane Savino (Staten Island/Brooklyn), David Carlucci (condado de Rockland) y David Valesky (Syracuse). Confían en incluir un sexto: Marisol Alcantara, quien ganó una elección primaria entre cuatro candidatos en el distrito del Senado 31, en el norte de Manhattan, para reemplazar a su mentor, Adriano Espaillat, quien va al Congreso después de ganar una elección primaria de múltiples candidatos para reemplazar al representante Charles Rangel, que está jubilándose. Espaillat será el primer miembro del Congreso dominicano-americano. Alcantara, más  recientemente organizadora de la Asociación de Enfermeros del Estado de Nueva York, será la primera mujer dominicana-americana elegida al Senado estatal.

Alcantara esperó hasta apenas seis semanas antes de la elección primaria del 13 de septiembre para empezar a recaudar fondos. Espaillat tenía poco dinero y muchas deudas que quedaron de sus intentos de vencer a Rangel en 2012 y 2014. A mediados de agosto, los dos hicieron un pacto con el diablo: Enlistaron la ayuda de la IDC a cambio de una promesa que, si fuera elegida, Alcantara se uniría a los demócratas re-negados.

Esto hizo que recursos importantes le fueran proporcionados a ella. Klein hizo un arreglo con el Partido Independencia y consiguió una decisión de la Junta de Elecciones estatal que permitió a la IDC y su brazo político, el Comité de Campaña Independencia del Senado (Senate Independence Campaign Committee, SICC) funcionar como un partido político, lo que les permite blanquear dinero de la misma manera que los demócratas y republicanos, a pesar de que la IDC no es un partido político.

Según documentos del SICC entregados a la Junta de Elecciones, el comité gastó más de $500,000 para respaldar a Alcantara en el mes antes de la elección primaria. Ese dinero procedió en su mayoría de los partidarios de escuelas chárteres y la industria de bienes raíces, incluido $85,000 de la Junta de Bienes Raíces de Nueva York (Real Estate Board of New York). Su propio comité recaudó solamente alrededor de $155,000.

El 16 de septiembre, Cuomo dijo con júbilo a reporteros que la victoria de Alcantara representó la “institucionalización” de la IDC, y que la IDC ya es esencialmente un “tercer partido”. 

Tanto Espaillat como Alcantara están claramente comprometidos con protecciones de alquileres más fuertes. Sin embargo, han restado importancia al peligro a las leyes de alquileres que representa la IDC. Si Klein urde otro arreglo para mantener a los republicanos en control, ningún proyecto de ley a favor de los inquilinos verá la luz del día. Y si Alcantara vota por instalar un líder o co-líder republicano en el Senado, su reelección estará en peligro. Es casi una certeza que enfrentará un contrincante en la elección primaria de 2018. El Distrito 31, que incluye Washington Heights e Inwood, tiene más apartamentos de alquiler regulado que cualquier otro en el estado.

Esto puede dar a los inquilinos cierto poder, al presionar a Alcantara a prometer que nunca votará por un republicano como líder o co-líder. Esto también da a los inquilinos poder indirecto sobre Jeff Klein, porque él tiene que mantenerla feliz.

Parece claro que Klein será co-líder del Senado el año que viene, porque es probable que ninguno de los dos partidos tenga bastantes escaños para reivindicar la mayoría sin la IDC. La cuestión es, ¿se aliará con los demócratas o los republicanos? Esto, por supuesto, depende de cuántos escaños los demócratas ganen el 8 de noviembre. Pero también puede depender de qué hagan los votantes en el Distrito 31 para hacer incómoda a Marisol Alcantara. Está claro que se siente nerviosa ante la posibilidad de tener que votar por un republicano.

 

Michael McKee es miembro de la junta directiva de Met Council, Inc., y también tesorero del Tenants Political Action Committee.